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DE LA TINTA A LOS BYTES...

En ningún otro momento de la historia el hombre había leído tanto. En cierto sentido podría decirse que la palabra escrita ha llegado a estar por encima de la comunicación oral. Esto queda manifestado no sólo en la omnipresencia de la mensajería instantánea por medio de dispositivos móviles y en app o redes sociales sino también por la manera como la industria editorial ha sabido abrirse paso en la era digital. Frente a quienes auguraban la extinción del libro, a raíz de la aparición de la web, hoy en día la constatación es más bien de una creciente pujanza y de un horizonte esperanzador.

Las casas editoriales han sabido evolucionar del papel a la pantalla respondiendo así a una demanda que no es otra que la de la lectura. Ha acompañado a ésta el nacimiento de aparatos creados aposta para facilitar el ejercicio de lectura (el kindle, por ejemplo) e incluso de redes sociales basadas en libros (véase «Anobbi, el Facebook de los libros»). Es más bien excepción el sello editorial que no cuenta con una presencia en internet: sea para anunciar sus productos todavía impresos y venderlos, sea para dar a conocer las versiones digitales de las obras que vende.

Pero más allá de la migración de soporte o de la mera constatación de un comprensible como esperado fenómeno digital está un modo nuevo de entender la publicación. 

Los libros suelen estar acompañados cada vez más por portales especiales que surgen contemporáneamente a la aparición de la obra, ya impresa, ya en formato digital, que acompañan. Hasta ahí nada habría de extraordinario. Normalmente cualquier proyecto suele tener su espejo en la web. ¿Qué hay entonces de particular? Esos portales suelen ser espacios no sólo de información complementaria de la obra y su autor sino auténticos espacios de alargamiento del libro. En ellos se forman conversaciones para discutir el contenido del libro: desde erratas realizadas por los lectores hasta incorporación de datos complementarios o finales alternativos. Se incorpora así la dinámica de la web 2.0 en la que no hay un emisor y un receptor claramente definidos sino más bien múltiples emisores y receptores con un detonador común de fondo (un tema, una causa, etc.).

De suyo, muchos de los libros publicados actualmente invitan a prolongar la lectura discutiendo en torno a la obra en las redes sociales. En Twitter se crean hashtag, en Facebook se sacan fanpage y en Google+ perfiles para el libro. De esta manera el autor involucra a sus lectores y los lectores se involucran con el autor. Una barrera más queda así difuminada. 

Desde luego que una realidad así supone nuevos retos para quien da sus primeros pasos en el mundo de los libros. Por una parte el autor se somete ya no sólo o en primer lugar a la crítica de los expertos literarios sino que se enfrenta directamente con la crítica más importante: la de quienes le leen. Algunos comentarios supondrán el aplauso mientras que otros más bien la crítica mordaz. 

Todos esos comentarios que, a fin de cuentas son interacción, pueden derivar en tres cosas: 1) en que el autor no los toma en cuenta, no interactúa con sus lectores; 2) en que se ve imposibilitado para hacerlo dado el volumen de los mismos; 3) o en que se experimenta el desaliento dado el aparente desinterés por la interacción. 

Naturalmente al momento de evaluar un proyecto espejo en la web debe considerarse a qué público se dirige la obra original del autor. Por otra parte, en los últimos años las casas editoriales están apostando por publicar las obras de autores que ya gozan de cierto reconocimiento en la web. Esto por dos razones: 1) como ya son conocidos hay un auditorio natural que estaría dispuesto a comprar sus libros, y 2) esto ahorra no pocos gastos de marketing y publicidad.

Es sabido que en las redes sociales las páginas temáticas que más interacción suscitan son las religiosas (véase «Las páginas de Facebook más activas a nivel mundial son sobre religión», ZENIT News Agency, 03.10.2013). Relacionando este dato con los proyectos confesionales católicos, ¿no hay en este campo del mundo editorial todo un mundo aún por explorar –y explotar–?

Fiesta de Todos los Santos

Celebramos a las personas que han llegado al cielo, conocidas y desconocidas. 1 de noviembre


                                                                   Por: Tere Vallés | Fuente: Catholic.net



Este día se celebran a todos los millones de personas que han llegado al cielo, aunque sean desconocidos para nosotros. Santo es aquel que ha llegado al cielo, algunos han sido canonizados y son por esto propuestos por la Iglesia como ejemplos de vida cristiana.


Comunión de los santos

La comunión de los santos, significa que ellos participan activamente en la vida de la Iglesia, por el testimonio de sus vidas, por la transmisión de sus escritos y por su oración. Contemplan a Dios, lo alaban y no dejan de cuidar de aquellos que han quedado en la tierra. La intercesión de los santos significa que ellos, al estar íntimamente unidos con Cristo, pueden interceder por nosotros ante el Padre. Esto ayuda mucho a nuestra debilidad humana.

Su intercesión es su más alto servicio al plan de Dios. Podemos y debemos rogarles que intercedan por nosotros y por el mundo entero.

Aunque todos los días deberíamos pedir la ayuda de los santos, es muy fácil que el ajetreo de la vida nos haga olvidarlos y perdamos la oportunidad de recibir todas las gracias que ellos pueden alcanzarnos. Por esto, la Iglesia ha querido que un día del año lo dediquemos especialmente a rezar a los santos para pedir su intercesión. Este día es el 1ro. de noviembre.

Este día es una oportunidad que la Iglesia nos da para recordar que Dios nos ha llamado a todos a la santidad. Que ser santo no es tener una aureola en la cabeza y hacer milagros, sino simplemente hacer las cosas ordinarias extraordinariamente bien, con amor y por amor a Dios. Que debemos luchar todos para conseguirla, estando conscientes de que se nos van a presentar algunos obstáculos como nuestra pasión dominante; el desánimo; el agobio del trabajo; el pesimismo; la rutina y las omisiones.
Se puede aprovechar esta celebración para hacer un plan para alcanzar la santidad y poner los medios para lograrlo:


¿Como alcanzar la santidad?

- Detectando el defecto dominante y planteando metas para combatirlo a corto y largo plazo.
- Orando humildemente, reconociendo que sin Dios no podemos hacer nada.
- Acercándonos a los sacramentos.


Un poco de historia

La primera noticia que se tiene del culto a los mártires es una carta que la comunidad de Esmirna escribió a la Iglesia de Filomelio, comunicándole la muerte de su santo obispo Policarpo, en el año156. Esta carta habla sobre Policarpo y de los mártires en general. Del contenido de este documento, se puede deducir que la comunidad cristiana veneraba a sus mártires, que celebraban su memoria el día del martirio con una celebración de la Eucaristía. Se reunían en el lugar donde estaban sus tumbas, haciendo patente la relación que existe entre el sacrificio de Cristo y el de los mártires

La veneración a los santos llevó a los cristianos a erigir sobre las tumbas de los mártires, grandes basílicas como la de San Pedro en la colina del Vaticano, la de San Pablo, la de San Lorenzo, la de San Sebastián, todos ellos en Roma.

Las historias de los mártires se escribieron en unos libros llamados Martirologios que sirvieron de base para redactar el Martirologio Romano, en el que se concentró toda la información de los santos oficialmente canonizados por la Iglesia.

Cuando cesaron las persecuciones, se unió a la memoria de los mártires el culto de otros cristianos que habían dado testimonio de Cristo con un amor admirable sin llegar al martirio, es decir, los santos confesores. En el año 258, San Cipriano, habla del asunto, narrando la historia de los santos que no habían alcanzado el martirio corporal, pero sí confesaron su fe ante los perseguidores y cumplieron condenas de cárcel por Cristo.

Más adelante, aumentaron el santoral con los mártires de corazón. Estas personas llevaban una vida virtuosa que daba testimonio de su amor a Cristo. Entre estos, estánsan Antonio (356) en Egipto y san Hilarión (371) en Palestina. Tiempo después, se incluyó en la santidad a las mujeres consagradas a Cristo.

Antes del siglo X, el obispo local era quien determinaba la autenticidad del santo y su culto público. Luego se hizo necesaria la intervención de los Sumos Pontífices, quienes fueron estableciendo una serie de reglas precisas para poder llevar a cabo un proceso de canonización, con el propósito de evitar errores y exageraciones.


El Concilio Vaticano II reestructuró el calendario del santoral:

Se disminuyeron las fiestas de devoción pues se sometieron a revisión crítica las noticias hagiográficas (se eliminaron algunos santos no porque no fueran santos sino por la carencia de datos históricos seguros); se seleccionaron los santos de mayor importancia (no por su grado de santidad, sino por el modelo de santidad que representan: sacerdotes, casados, obispos, profesionistas, etc.); se recuperó la fecha adecuada de las fiestas (esta es el día de su nacimiento al Cielo, es decir, al morir); se dio al calendario un carácter más universal (santos de todos los continentes y no sólo de algunos).


Categorías de culto católico

Los católicos distinguimos tres categorías de culto:
- Latría o Adoración: Latría viene del griego latreia, que quiere decir servicio a un amo, al señor soberano. El culto de adoración es el culto interno y externo que se rinde sólo a Dios.

- Dulía o Veneración: Dulía viene del griego doulos que quiere decir servidor, servidumbre. La veneración se tributa a los siervos de Dios, los ángeles y los bienaventurados, por razón de la gracia eminente que han recibido de Dios. Este es el culto que se tributa a los santos. Nos encomendamos a ellos porque creemos en la comunión y en la intercesión de los santos, pero jamás los adoramos como a Dios. Tratamos sus imágenes con respeto, al igual que lo haríamos con la fotografía de un ser querido. No veneramos a la imagen, sino a lo que representa.

- Hiperdulía o Veneración especial: Este culto lo reservamos para la Virgen María por ser superior respecto a los santos. Con esto, reconocemos su dignidad como Madre de Dios e intercesora nuestra. Manifestamos esta veneración con la oración e imitando sus virtudes, pero no con la adoración.

Halloween

¿Qué significa Halloween?
Halloween significa "All hallow's eve", palabra que proviene del inglés antiguo, y que significa "víspera de todos los santos", ya que se refiere a la noche del 31 de octubre, víspera de la Fiesta de Todos los Santos. Sin embargo, la antigua costumbre anglosajona le ha robado su estricto sentido religioso para celebrar en su lugar la noche del terror, de las brujas y los fantasmas. Halloween marca un retorno al antiguo paganismo, tendencia que se ha propagado también entre los pueblos hispanos. 
Historia breve de Halloween
La celebración del Halloween se inició con los celtas, antiguos pobladores de Europa Oriental, Occidental y parte de Asia Menor. Entre ellos habitaban los druidas, sacerdotes paganos adoradores de los árboles, especialmente del roble. Ellos creían en la inmortalidad del alma, la cual decían se introducía en otro individuo al abandonar el cuerpo; pero el 31 de octubre volvía a su antiguo hogar a pedir comida a sus moradores, quienes estaban obligados a hacer provisión para ella. 
El año céltico concluía en esta fecha que coincide con el otoño, cuya característica principal es la caída de las hojas. Para ellos significaba el fin de la muerte o iniciación de una nueva vida. Esta enseñanza se propagó a través de los años juntamente con la adoración a su dios el "señor de la muerte", o "Samagin", a quien en este mismo día invocaban para consultarle sobre el futuro, salud, prosperidad, muerte, entre otros. 
Cuando los pueblos celtas se cristianizaron, no todos renunciaron a las costumbres paganas. Es decir, la conversión no fue completa. La coincidencia cronológica de la fiesta pagana con la fiesta cristiana de Todos los Santos y la de los difuntos, que es el día siguiente, hizo que se mezclara. En vez de recordar los buenos ejemplos de los santos y orar por los antepasados, se llenaban de miedo ante las antiguas supersticiones sobre la muerte y los difuntos.
Algunos inmigrantes irlandeses introdujeron Halloween en los Estados Unidos donde llegó a ser parte del folclor popular. Se le añadieron diversos elementos paganos tomados de los diferentes grupos de inmigrantes hasta llegar a incluir la creencia en brujas, fantasmas, duendes, drácula y monstruos de toda especie. Desde ahí, se ha propagado por todo el mundo.
El 31 de octubre por la noche, en los países de cultura anglosajona o de herencia celta, se celebra la víspera de la fiesta de Todos los Santos, con toda una escenografía que antes recordaba a los muertos, luego con la llegada del Cristianismo a las ánimas del Purgatorio, y que ahora se han convertido en una ensalada mental en la que no faltan creencias en brujas, fantasmas y cosas similares. 
En cambio, en los países de cultura mediterránea, el recuerdo de los difuntos y la atención a la muerte se centra en el 2 de noviembre, el día siguiente a la celebración de la resurrección y la alegría del paraíso que espera a la comunidad cristiana, una familia de "santos" como la entendía San Pablo.
Diversas tradiciones se unen, se mezclan y se influyen mutuamente en este comienzo de noviembre en las culturas de los países occidentales. En Asia y Africa, el culto a los antepasados y a los muertos tiene fuertes raíces pero no está tan ligado a una fecha concreta como en nuestra cultura.


CATOLICOS Y HALLOWEEN
Ante todos estos elementos que componen hoy el Halloween, vale la pena reflexionar y hacerse las siguientes preguntas: 
¿Es que, con tal que se diviertan, podemos aceptar que los niños al visitar las casas de los vecinos, exijan dulces a cambio de no hacerles un daño (estropear muros, romper huevos en las puertas, etc.)? Respecto de la conducta de los demás se puede leer el criterio de Nuestro Señor Jesucristo en Lc 6,31.
¿Qué experiencia (moral o religiosa) queda en el niño que para "divertirse" ha usado disfraces de diablos, brujas, muertos, monstruos, vampiros y demás personajes relacionados principalmente con el mal y el ocultismo, sobre todo cuando la televisión y el cine identifican estos disfraces con personajes contrarios a la sana moral, a la fe y a los valores del Evangelio.? Veamos qué dice Nuestro Señor Jesucristo del mal y lo malo en Mt. 7,17. Mt. 6,13. La Palabra de Dios nos habla de esto también en 1ª Pe. 3, 8-12.
¿Cómo podemos justificar como padres de una familia cristiana que nuestros hijos, el día de Halloween hagan daño a las propiedades ajenas? ¿No seríamos totalmente incongruentes con la educación que hemos venido proponiendo en la cual se debe respetar a los demás y que las travesuras o maldades no son buenas? ¿No sería esto aceptar que, por lo menos, una vez al año se puede hacer el mal al prójimo? ¡Qué nos enseña Nuestro Señor Jesucristo sobre el prójimo? Leamos Mt. 22, 37-40
Con los disfraces y la identificación que existe con los personajes del cine ... ¿no estamos promoviendo en la conciencia de los pequeños que el mal y el demonio son solo fantasías,  un mundo irreal que nada tiene que ver con nuestras vidas y que por lo tanto no nos afectan? La Palabra de Dios afirma la existencia del diablo, del enemigo de Dios en St. 4,7  1ª Pe 5,18  Ef. 6,11  Lc. 4,2  Lc. 25, 41
¿Qué experiencia religiosa o moral queda después de la fiesta del halloween?
¿No es Halloween otra forma de relativismo religioso con la cual vamos permitiendo que nuestra fe y nuestra vida cristianas se vean debilitadas?
Si aceptamos todas estas ideas y las tomamos a la ligera en "aras de la diversión de los niños" ¿Qué diremos a los jóvenes (a quienes durante su infancia les permitimos jugar al Halloween) cuando acudan a los brujos, hechiceros, médiums, y los que leen las cartas y todas esas actividades contrarias a lo que nos enseña la Biblia?
Es que nosotros, como cristianos, mensajeros de la paz, el amor, la justicia, portadores de la luz para el mundo ¿podemos identificarnos con una actividad en donde todos sus elementos hablan de temor, injusticia, miedo y oscuridad? Sobre el tema de la paz podemos leer Fil. 4,9  Gál. 5,22. Ver qué dice Jesús sobre esto en Mt. 5,14  Jn. 8,12
Si somos sinceros con nosotros mismos y buscamos ser fieles a los valores de la Iglesia Católica, llegaremos a la conclusión de que el Halloween no tiene nada que ver con nuestro recuerdo cristiano de los Fieles Difuntos, y que todas sus connotaciones son nocivas y contrarias a los principios elementales de nuestra fe.


SUGERENCIA PARA LOS PAPAS.

¿Cómo darle a los hijos una enseñanza auténtica de la fe católica en estas fechas? ¿Cómo hacer que se diviertan con un propósito verdaderamente católico y cristiano? ¿Qué podemos enseñarles a los niños sobre esta fiesta?
Ante la realidad que inunda nuestro medio y que es promovida sin medida por el consumismo nos preguntamos ¿qué hacer? ¿Taparnos los ojos para no ver la realidad? ¿Buscar buenas excusas para justificar su presencia y no darle mayor importancia a este "juego"? ¿Debemos prohibirles a nuestros hijos participar en el halloween mientras que sus vecinos y amigos se "divierten"? ¿Serían capaces los niños de entender todos los peligros que corren y por qué de nuestra negativa a participar en esto? 
La respuesta no es sencilla, sin embargo creemos que sí hay algunas cosas que podemos hacer: 
Lo primero es organizar una catequesis con los niños en los días anteriores al Halloween, con el objeto de enseñarles el por qué de la festividad católica de Todos los Santos y los Fieles Difuntos, haciéndoles ver la importancia de celebrar nuestros Santos, como modelos de la fe, como verdaderos seguidores de Cristo.
En las catequesis y actividades previas a estas fechas, es buena idea que nuestros hijos inviten a sus amigos, para que se atenúe el impacto de rechazo social y sus compañeros entiendan por qué no participan de la misma forma que todo el mundo.
Debemos explicarles de manera sencilla y clara, pero firme, lo negativo que hay en el Halloween y la manera en que se festeja. Es necesario explicarles que Dios quiere que seamos buenos y que no nos identifiquemos ni con las brujas ni con los monstruos, pues nosotros somos hijos de Dios.
Proponemos a los padres de familia una opción para sus hijos, pues seguramente los niños querrán salir con sus amigos en la noche del Halloween: Los niños pueden disfrazarse de ángeles y preparar pequeñas bolsas con dulces, regalos o tarjetitas con mensajes y pasar de casa en casa, y en lugar de hacer el "obsequio o truco" o de pedir dulces, regalarlos a los hogares que visiten y que expliquen que entregan dulces porque la Iglesia Católica tendrá muy pronto una fiesta muy importante en la que se celebra a todos aquellos que fueron como nosotros deberíamos ser: los Santos. 
Aunque este cambio no será sencillo para los niños, es necesario vivir congruentemente con nuestra fe, y no permitir que los más pequeños tomen como algo natural la connotación negativa del halloween. Con valor y sentido cristiano, los católicos podemos dar a estas fechas, el significado que tienen en el marco de nuestra fe.



OROGEN.

En la noche de este viernes algunos pequeños y mayores celebran Halloween, una de las fiestas más divertidas del año y que más sustos garantiza. Pequeños y mayores se disfrazan de los monstruos más aterradores para disfrutar de 'La noche de brujas'. Pero, ¿sabes de dónde proviene esta tradición? 
El término 'Halloween' proviene de 'All Hallows' Eve' que, traducido a nuestro idioma, significa 'Víspera de todos los Santos'. Otras formas de referirse a esta festividad son 'Samhain' o 'Noche de Brujas'.
Estados Unidos es, sin duda, el país más desmesurado y curioso a la hora de celebrar Halloween pero los orígenes de esta festividad no se encuentran al otro lado del charco, sino que se quedan en nuestro continente, gracias a los celtas.
Los orígenes de Halloween se relacionan con la festividad celta de Samhain, que marcaba el final de verano, la recogida de las cosechas y el comienzo del Año nuevo celta.
Los celtas creían que en la festividad de Samhain las líneas que separaban el mundo de los vivos y el mundo de los muertos se estrechaban hasta el punto de que ambos podían converger, permitiendo que los espíritus pudieran llegar al plano terrenal. De hecho, los celtas invitaban a los familiares ya fallecidos e intentaban ahuyentar a los espíritus malignos, usando trajes y máscaras para asustarles.
Esta festividad meramente pagana comenzó a transformase cuando el cristianismo intentó asumirla en su calendario. Concretamente, los papas Gregorio III (731-741) y Gregorio IV (827-844) intentaron suplantar Samhain por el Día de Todos los Santos, que anteriormente se celebraba el 13 de mayo.
No obstante, el auge de Halloween llegaría en los siglos venideros. A mediados del siglo XIX, desembarca en el continente americano gracias a los numerosos inmigrantes irlandeses que llegaron a Estados Unidos y Canadá.
Allí es donde 'nace' el Halloween que todos conocemos a día de hoy. Los irlandeses difunden al otro lado del Atlántico costumbres como el conocido 'truco o trato', en la que los celtas creían que un espíritu maligno iba de casa en casa durante esta noche pidiendo 'truco o trato', si el trato no se cerraba, el espíritu realizaría un truco maldiciendo a los habitantes de esa casa.
Otra de las costumbres que viajaron con los irlandeses fue la de tallar calabazas e introducirles velas dentro, consiguiendo iluminar las casas y alejar así a estos espíritus malignos y evitar el terrorífico 'truco o trato'.
No sería hasta 1921 cuando se realizaría el primer desfile de Halloween en Minnesota. A partir de ahí, la expansión de esta fiesta no ha parado, hasta el punto de volver a Europa y convertirse en una de las fiestas más importantes en numerosos países como España  o Italia, en parte gracias a la industria cinematográfica estadounidense y sagas como la de 'Halloween'.
Durante esa noche, donde confluyen la magia y el terror, los niños (y los no tan niños) pasean disfrazados de todo tipo de monstruos por las calles de puerta en puerta pidiendo golosinas, en una versión más 'dulce' y renovada del 'truco o trato'.
HALLOWEEN EN ESPAÑA
En nuestro país, la celebración de Halloween es algo relativamente reciente. No obstante, esta fiesta va cogiendo fuerza año tras año hasta el punto de convertirse en un acontecimiento que llega a ser portada de informativos.
La gente sale disfrazada durante esta mágica noche luciendo sus galas más terroríficas. Muchas discotecas celebran fiestas especiales donde es imprescindible ir disfrazados y los más pequeños de la casa llaman a sus vecinos para pedir chucherías y chocolate.
Pero no se queda ahí. Los cines ofrecen ciclos de películas de miedo, los parques de atracciones se engalanan con telarañas y zombies y los hoteles ofrecen packs especiales con noches que jamás olvidarás.

El estado numérico de la Iglesia católica: las estadísticas oficiales al año 2014


La Agencia FIDES(dependiente de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, dicasterio vaticano que, entre otras cosas, se ocupa de las misiones en el mundo) publicó las estadísticas más recientes de la Iglesia en el contexto de la Jornada Mundial de las Misiones. Se trata de un condensado que tradicionalmente ofrecen en la celebración de esa jornada que en 2014 cayó el 19 de octubre. A continuación el resumen ejecutivo (para un cuadro más detallado remitimos a este enlace).

***

Al día 31 de diciembre de 2012 la población mundial era de 7.023.377.000 personas, con un aumento de 90.067.000 unidades respecto al año anterior. El aumento global ese año también incluye a todos los continentes: los aumentos más consistente, una vez más, son en Asia (+51.473.000) y África (+26.664.000), seguidos por América (+8.639.000), Europa (+2.977.000) y Oceanía (+314.000).

En la misma fecha del 31 de diciembre de 2012 el número de católicos era igual a 1.228.621.000 unidades con un aumento total de 15.030.00 personas con respecto al año anterior. El aumento interesa a todos los continentes y el más marcado es América (+6.509.000) y África (+4.920.000), seguidos por Asia (+2.403.000), Europa (+1.122.000) y Oceanía (+76.000). El porcentaje de los católicos ha disminuido ligeramente de un 0,01%, situándole al 17,49%. Con respecto a los continentes, se han registrado aumentos en África (+ 0,12) y Asia (+ 0,01) las disminuciones se refieren a Europa (-0,01) y Oceanía (-0,02), África permanece estable.

Las estaciones misioneras con sacerdote residente son complesivamente 1.847 (65 más con respecto al año anterior) y registran aumentos en América (+31), Asia (+51) y Oceanía (+11); disminuciones en África (-23) y Europa (-5). Las estaciones misioneras sin sacerdote residente también han disminuido este año de 658 unidades,alcanzando el número de 130.795. Aumentan en África (+1.152) y Asia (+433), mientras disminuyen en América (-2.038), Europa (-4) y Oceanía (-201).

El número total de sacerdotes en el mundo ha aumentado de 895 unidades con respecto al año anterior, alcanzando una cuota de 414.313. Se señala una vez más una disminución notable en Europa (- 1.375) y en una medida más leve en América (-90) y Oceanía (-80), mientras que los aumentos se dan en África (+1.076) y Asia (+1.364).

También se confirma la tendencia a la disminución global de las religiosas, que este año ha sido aún más marcado (–10.677), llegando en total al número de 702.529. Los aumentos son, otra vez, en África (+727) y Asia (+2.167), las disminuciones en América (–4.288), Europa (-9.051) y Oceanía (–232).

El número de Misioneros laicos en el mundo es de 362.488 unidades, con una disminución global de 19.234 unidades y aumentos por continentes en África (+324) y Europa (+71). Disminuciones en África (-578), América (-18.794) y Oceanía (-257).

Los Catequistas en el mundo han aumentado en total en 45.408 unidades, llegando a la cifra de 3.170.643. El único aumento consistente se registra en Asia (+61.913), mientras las disminuciones afectan a todos los demás continentes: África (-7.254), América (-4.090), Europa (-4.341), Oceanía (-820).

En el campo de la instrucción y la educación la Iglesia administra en el mundo 71.188 escuelas infantiles frecuentadas por 6.728.670 alumnos; 95.246 escuelas primarias con 32.299.669 alumnos; 43.783 institutos secundarios con 18.869.237 alumnos. Además sigue a 2.381.337 alumnos de las escuelas superiores y a 3.103.072 estudiantes universitarios. os institutos de beneficencia y asistencia administrados en el mundo por la Iglesia son en total: 115.352.

Las circunscripciones eclesiásticas dependientes de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos (Cep) a fecha del 8 de octubre de 2014 son en total 1.109, La mayor parte de las circunscripciones eclesiásticas dependientes de Propaganda Fide se encuentran en África (507) y en Asia (476). Seguidas de América (80) y Oceanía (46).



4 razones por la que halloween es bueno para el marketing en Mexico

En nuestro país existen puristas de las tradiciones que consideran que la integración de Halloween al calendario de festividades es una amenaza contra nuestra cultura, pero están equivocados. No es algo que viene a sustituir el Día de los Muertos, que está tan arraigado e incluso está siendo adoptado en otros países como Estados Unidos. Te decimos cuatro razones por las que Halloween es conveniente para el marketing en México.

1. Campañas publicitarias
Halloween conlleva elementos como fantasmas, historias de terror, zombies, brujas, etc., que son geniales para los creativos del marketing. Ofrece una amplia gama de posibilidades para realizar campañas de publicidad, promociones, relaciones públicas y más.
2. Fiestas de marca
A todos nos gustan los disfraces y las fiestas y Halloween brinda la oportunidad para que marcas conecten con los consumidores, especialmente cadenas restauranteras, bebidas alcohólicas y fabricantes de disfraces. Además, generan conversación en redes sociales sobre eventos y activaciones en todo tipo de productos y servicios.
3. La oportunidad de crear nuevos productos
Actualmente, casi todo lo relacionado con Halloween son productos importados, especialmente de China, pero abre una puerta a fabricantes mexicanos para la creatividad, desde cupcakes hasta disfraces. La industria nacional puede crear estrategias de acuerdo a la temporada.
4. No es un atentado contra las tradiciones
La celebración o festejos de Halloween han demostrado ser una festividad adicional a nuestro Día de los Muertos, no son un moneda de cambio que haga abandonar la conmemoración mexicana. De hecho, el segundo está siendo aprovechado por marcas extranjeras que la están integrando en otros mercados con elementos que el imaginario mexicano ha aportado al mundo.

Parroquia Maria Auxiliadora Tuxpan

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